Son otra cosa. Y no sólo por su imagen. Ellas también tienen contenido, compromiso, quieren y saben expresarlo. Atraen, acaparan objetivos, atención. La política no puede prescindir de semejante reclamo. Fueron y participaron por ser quienes eran, pero ellas insistieron en que no hablaban en su calidad de actrices de Hollywood.

Lo dejaron claro, estaban en la convención demócrata y lo hacían como representantes de millones de jóvenes que no lo tienen fácil para salir adelante.” Especialmente mujeres que dependen de subsidios públicos y de otros programas para poder sobrevivir” dijo Scarlett  Johansson que sabía por qué lo decía.  Recordó las dificultades vividas en su propia famila, de modesta clase media, con cuatro hermanos que recibían ayudas para el colegio y el comedor..o el de otras amigas suyas de la infancia que pasaron por parecidas y peores estrecheces económicas.

“No vengo a deciros a quién votar. Sólo os pido que os comprometais a ello…¿por qué la mitad de los jóvenes no hace oir su voz?” preguntó recordando los datos de 2008 cuando sólo la mitad de los que tienen entre 18 y 24 años acudió a las urnas. 

No es la primera vez que participa activamente en la campaña de Obama. Eva Longoria se dejó ver y escuchar con convicción el último día de la cita demócrata. Tampoco venía como estrella de Hollywood. Recordó sus orígenes humildes en una familia de cuatro hijos, uno de ellos con problemas y cómo tuvo que ponerse a  trabajar desde muy joven para pagar las deudas. Fue combativa y concreta: “Mitt Romney subirá los impuestos a la clase media y bajará  los suyos y el mío. Eso no es lo que nuestra nación es. La Eva Longoria que trabajaba dando la vuelta a las hamburguesas, sí necesita un recorte de impuestos. La Eva Longoria que trabaja en una película, no”.

Y en la misma línea habló otra actriz, Kerry Washington, que venía, dijo, como representante de las mujeres afroamericanas, nieta de emigrantes que llegaron a la isla de Ellis, que ha sabido prosperar gracias,también, a las ayudas recibidas. Al país de las oportunidades que, según ellas, necesita seguir teniendo a Obama de presidente.

¿Habrán logrado convencer con sus palabras más allá de su imagen de estrellas?¿Habrán llegado a los jóvenes y a las mujeres…a los indecisos o abstencionistas?  Lucieron “looks” neutros y correctos. Más propios de una reunión de trabajo que de pasarela. Scarlett, pelo recogido, camiseta con bandera, chaqueta, pantalones y tacones. Longoria vestido azul -color de los demócratas-, sin mangas y por debajo de las rodillas. Estilo parecido y discreto también el de Kerry Washington. No había que distraer. Iban a lo que iban y no precisamente a una alfombra…y menos roja -color de los republicanos-. No fueron las estrellas de la convención pero ayudaron a que brillara un poco más.

  Más espectacular apareció la primera dama en la noche de su discurso. Triunfó y entusiasmó al público. Vestido de Tracy Reese para J.Crew.  Impecable, elegante, sin estridencias, puro estilo Michelle. Como lo fue su discurso. Cálido, cercano y firme, bien leído, apelando a la fibra sensible de las madres y de las esposas, a la conciencia de todos para que supieramos que su marido es lo mejor que le puede pasar a este inmenso país.

No hubo esta vez sorpresas tipo Eastwood, ni tampoco globos, pero sí he visto más “color” y diversidad que en la convención republicana. El discurso de Obama no fue el mejor. En eso están de acuerdo expertos y críticos. No era y no podía ser lo de hace cuatro años. En la gran cita del partido demócrata 2012 ganó Bill. Bill Clinton. Insuperable según muchos. En noviembre veremos si tanto apoyo ha merecido un segundo mandato del primer presidente negro de Estados Unidos que necesita más que palabras para ganar.