No, este hombre no va a pasar a la Historia como “padre del año”. Este individuo, ademas de una alarmante inclinación friki, presenta peligrosos rasgos de sadismo. ¿No había otra forma mas amable de despertar a su pequeño? Para aquellos que puedan sentirse identificados con semejante personaje, aquí van algunas sugerencias:

Empezaré por mi favorito: un despertador que nos traslada a un frondoso bosque animado por pájaros carpinteros. El mecanismo del reloj se oculta en un elegante tronco del que sobresale una pieza: a la hora prevista, el cono golpea una vasija de cristal produciendo un sonido más que agradable. El tono de la alarma se puede regular rellenando el recipiente de agua. Más sencillo, imposible. Aquí podéis ver su funcionamiento:

Parece que apetece despertarse a cualquier hora ¿verdad?

Apelando a otro de nuestros sentidos, el Aroma Waker es un un reloj de moderno diseño, que emite poco antes de la hora fijada un tonificante aroma a café recién hecho… El armazón de este despertador puede alojar en su interior otro tipo de fragancias: el frescor de los cítricos o el perfume cálido de la lavanda.

El Axbo se presenta como el despertador inteligente: Gracias a una muñequera inalámbrica, el reloj analiza la calidad del sueño a lo largo de toda la noche. Con estos datos y sabiendo la hora límite a la que hay que levantarse, el Axbo calcula el momento ideal para el despertar. El despertador también se puede conectar al ordenador para descargar las gráficas de sueño de cada día, y aprender los hábitos que ayudan a conseguir un buen descanso.

Y para terminar, volvemos al principio: a uno de los sonidos más relajantes que nos brinda la naturaleza: el murmullo del agua. Se trata de un reloj diseñado por el estudio de Vera Wiedermann, que utiliza un sistema de goteo para contar el tiempo hasta que el martillo se libera y produce un sonoro tintineo sobre el cristal. Merece la pena verlo en marcha:





Si sois más de dormir como troncos y estos artilugios os parecen demasiado suav podéis recurrir a uno de estos crueles mecanismos ideados por mentes perversas para hacernos saltar de la cama. Eficacia garantizada.