Los expertos dan la voz de alarma. El alcohol produce más problemas que todas las drogas ilegales juntas

Ha pasado de estar socialmente aceptado a ser el peor enemigo de los jóvenes. Desde la FAD, su director Ignacio Calderón, advierte que ha cambiado el patrón de consumo. Hemos pasado de una forma de beber al estilo mediterráneo, en familia, fiestas y celebraciones con amigos, a importar el modelo nórdico de beber mucho de atracón en poca cantidad de tiempo para emborracharse. Es el modelo instalado entre los jóvenes. Según los datos de la Fundación de Ayuda a la Drogadicción, el 30% reconoce haberse emborrachado en el último mes. Además, muchos no son conscientes del peligro que conlleva porque es muy fácil conseguirlo, aunque esté prohibida su venta a menores de 18 años y porque se ha ido bajando la edad media de inicio en el consumo, que ahora está en los 13 años y medio.

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 Auge de las drogas de diseño

Las cosas han cambiado mucho desde los años 80, cuando la heroína hizo estragos en toda una generación y en las calles de algunos barrios era “normal” ver a los yonquis tirados en los espacios públicos y tropezar con las jeringuillas en los parques y hasta en los portales de algunas viviendas. Una droga muy residual que se ha ido retirando del mercado gracias, en parte, a las campañas de la FAD que dieron a conocer la realidad de esta droga letal. Su sitio lo ocupó la cocaína, pero entre gente de más edad y alto poder adquisitivo. Ignacio Calderón explica que en los últimos años ha bajado su consumo, en parte por la crisis económica,  y llama la atención sobre el peligro de la sustancia blanca que está detrás de muchos infartos de miocardio. “Muchas muertes por cocaína constan en el certificado como muerte por infarto”. Las drogas de diseño siguen ocupando un espacio importante y son, cada día más, drogas a la carta, fáciles de encontrar a través de internet y en formatos cada vez más originales para pasar el filtro, como adelgazantes o en sales de baño.

 Divertirse y ser como todos

Casi un 60% de los menores de 30 años considera que el consumo de drogas tiene que ver con divertirse, nuevas sensaciones y pasarlo bien, 10 puntos porcentuales más que entre los adultos. Entre los mayores, las motivaciones están más relacionadas con problemas de índole laboral o social. Más del 90% de la población española señala la educación sobre drogas en las escuelas como la medida de prevención más importante. Le sigue el apoyo a las familias para reforzar la tarea educativa con los hijos (86,5%) y las campañas publicitarias en tercer lugar, consideradas como muy o bastante importantes por el 77,5% de entrevistados.