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Uno está pillado en la trampa que tejieron sus propios asesores para, supuestamente, beneficiarle. Otros caen por sus mentiras. A la mayoría nos pillan sin saberlo cuando usamos nuestros móviles o la tarjeta de crédito. Y dentro de muy poco va a pasar también cuando conduzcamos el coche. Qué será lo siguiente. Pero vayamos por partes porque este 2014 ha empezado agitado, igual que terminó 2013. Los escándalos no entienden de calendarios.

 

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Chris Christie es el gobernador de Nueva Jersey. Y más. Se perfila como la sólida promesa republicana para las presidenciales de 2016. Pero este enero frío parece haberle congelado, de momento, sus expectativas. Las revelaciones de que, parte de su equipo provocó un atasco de tráfico monumental para vengarse de un alcalde demócrata, le han estallado a Christie en las manos. Rápidamente destituyó a dos personas de su entorno, la primera, la subdirectora de su gabinete. Christie salió a dar la cara, a negar que él tuviera algo que ver con este chanchullo  y a pedir perdón por lo ocurrido.

Lo ocurrido es que durante cuatro días de septiembre, el puente que une Manhattan con Nueva Jersey estuvo colapsado por la decisión de cerrar tres de sus carriles. La decisión la tomaron y forzaron los asesores de Christie aduciendo que era parte de un estudio sobre tráfico que nunca existió. La razón de fondo era vengarse del alcalde de Fort Lee -al que le caerían todas las críticas del atasco-, por no haber apoyado al gobernador en su reelección. Los detalles de cómo instigaron el plan y cómo se burlaban después, de los efectos que tuvo para los ciudadanos, son vergonzosos y vergonzantes. Durante los atascos, los asesores hicieron oídos sordos a las quejas de la policía y de la Autoridad Portuaria sobre el caos y sus secuelas. Un capítulo infame en la gestión de un estado en el que la venganza política parece pesar más, en este caso, que el servicio al ciudadano.

 

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No está claro como afectará a Christie. Pero parece poco creíble que sus asesores tramaran esta “vendetta” sin que él supiera nada o sabiendo que detesta estas prácticas. O parece más peligroso aún que su propia gente sea capaz de hacer algo así a sus espaldas…y colárselo.  O no le conocen bien o es como tener al enemigo en casa. Queda tiempo para 2016, pero estos escándalos suelen pasar factura. Christie va a tener que esforzarse más en demostrar que dijo la verdad, que es leal y honesto. Si se descubriera que sabía algo y lo consintió, entonces sí, podría ser la puntilla a su carrera.

 

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Pillada ha estado también la vicecónsul india en Nueva York que engañó a la hora de conseguir un visado  para una de sus empleadas del hogar. La detuvieron al descubrirse el fraude y haber mentido sobre el salario que le pagaba -declaró una cifra y la realidad estaba por debajo del salario mínimo de este país- y las condiciones en la que tenía a su empleada. Este asunto, en principio tan doméstico, ha llegado a tensar las relaciones entre Estados Unidos e India. La diplomática denunció el trato recibido por la policía cuando la detuvieron, a ella, que gozaba de inmunidad diplomática, e India pidió explicaciones. Al final la diplomática ha conseguido volver a su país pero tiene la causa pendiente en Estados Unidos.

Sin inmunidad o con ella, al resto de los mortales nos pueden pillar por comprar en una tienda con la tarjeta de crédito.  Les ha pasado ya a más de 70 millones de clientes de Target, una conocida gran superficie estadounidense. Durante la campaña de Navidad, unos piratas informáticos robaron los datos de estos consumidores atacando los sistemas informáticos de la empresa y podrían ser más los afectados…Se hicieron con tarjetas, correos electrónicos, teléfonos, direcciones…

 

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Y ojo al volante. Google y marcas de coches americanos trabajan ya en un sistema para que los coches sean en sí mismos un “smartphone/cámara/ordenador/buscador” todo en uno. Muy moderno pero pinta indiscreto. Van a saber de nosotros cualquier detalle,  la velocidad, dónde paramos, a dónde vamos y casi, casi hasta lo que hablamos. Se acabó la intimidad dentro de un coche…con el juego que eso suele dar. Así que como decía alguien, si no quieres que se sepa algo, mejor no lo hagas.