Venga, confesad: podéis ser profesionales de reconocido prestigio, altos ejecutivos, políticos en alza o estirados miembros de un consejo de administración… pero todos, todos, guardáis en algún rincón de vuestra memoria alguno de aquellos peluches que os acompañaron durante la infancia. No hay por qué avergonzarse. Siempre se ha dicho que todos llevamos un niño dentro y puede que sea el momento de sacarlo a pasear. 

Aquí van algunas ideas para incorporar a nuestro pequeño amigo a nuestra vida cotidiana. Os presento al “correcaminos”, un pequeño osito tan aficionado a correr que un día se pasó de frenada y acabó incrustado en el ordenador.

En realidad se trata de un osito USB de fabricación casera: tan sencillo como descabezar el osito (o cualquier otro peluche), vaciarlo y meter en su interior un lápiz USB. El resultado es un peluche-disco duro de lo más original.

Para que no se sienta solo, situaremos sobre la pantalla del PC esta original webcam disfrazada de peluche. Sólo cuesta 19 euros y tiene una resolución de 1.3 megapíxeles.

Y ahora imaginad cualquiera de las reuniones a las que asistís a diario: todos muy serios en torno a una gran mesa, cada uno con su teléfono móvil a mano. 

Os propongo jubilar esa aburrida imagen con la Cellular Squirrell, una simpática ardilla que actúa como una auténtica secretaria: recibe llamadas, establece un nivel de urgencia y -a continuación- nos avisa mediante guiños y leves movimientos. Para responder, basta con darle un cachete al animal. En caso contrario, el “bicho” guardará el número de la persona que llama, y se despedirá respetuosamente.

Aquí podéis ver un ejemplo de cómo funciona el simpático animal.

A la hora de regresar a casa, no hay posibilidad de pérdida, si llevamos en el coche un Navirobo, un osito GPS que –al no disponer de pantalla-, nos irá indicando la ruta por voz. Por si las instrucciones  no son lo suficientemente claras, el animalito levantará el brazo para señalar el camino.  
Pero lo mejor de este ingenioso artefacto diseñado -como no- por los japoneses, es que es capaz de detectar el alcohol en nuestro aliento. Una función muy interesante si tenemos que coger el coche después de una de esas pantagruélicas comidas de empresa:

Para las frías noches de invierno, nada como acurrucarse junto aun amoroso peluche que desprende un agradable calor.
El truco del Beddy Bear Microwave Hot Teddy está en el saquito de huesos de cereza que lleva en su interior: dos minutos en el microondas y ya está listo para ofrecer una plácida sensación de calor humano durante tres horas. Y no solo eso, el muñequito emite un suave olor a lavanda que ayuda a conciliar el sueño. 

Es perfecto para los niños,en cualquiera de sus versiones: osito, cerdito, oveja, jirafa, koala… y se puede adquirir online por 35 euros.
Hay modelos más económicos con bolsas de agua. También se calientan en el microondas y su efecto es el mismo: suavidad y calidez. Su precio ronda los 15 euros.
Pero hay pocas cosas que ayuden a dormir a un niño como una buena historia. Como las que cuenta Bandy, una mascota barriguda que además de reproducir música, cuenta cuentos. Un peluche con un gran corazón de hasta 2gigas: en su interior esconde una ranura para tarjetas de memoria SD que nos permitirán renovar los contenidos. También existe la posibilidad de grabar un mensaje para que nuestro pequeño se arrulle con nuestra voz en nuestra ausencia.

Para velar su sueño, el TeddyCam, otro osito -claro- con una cámara incorporada que capta cualquier movimiento en la habitación del pequeño y envía la señal a un monitor. 


Y como no, capítulo aparte para mis queridos frikis, aquellos alos que les gusta dar la nota a todas horas y en cualquier situación…
Y lo conseguirán sin ninguna duda con el Soundpet, un osito de peluche que baila al ritmo de la música cuando se conecta a un reproductor MP3. Viene con amplificador y altavoces para escuchar la música sin auriculares. Lamentablemente, solo está a la venta en Japón.



Para reírles las gracias, los Roffle Mates, unos animalitos capaces de partirse de risa mientras giran 360 grados.Carcajadas aseguradas a su alrededor, por algo más de 15 euros…



No menos divertido este mono que enloquece cuando le privas de la comida… El Crazy Monkey grita y vibra si le quitas el plátano de su mano. Cuesta 20 euros.

Y para terminar, os presento la joya de la corona: La pistola lanza ositos… Y no es broma. 

Al parecer, en Japón han reinventado la costumbre de arrojar arroz en las bodas, y cada vez es más frecuente que los recién casados reciban una lluvia de… ¡ositos! 
Una divertida forma de desear prosperidad a los novios, que la empresa Sunamiya ha aprovechado comercialmente con su pistola lanza osos. Para evitar que los peluches salgan dañados, cada uno de ellos lleva incorporado un paracaídas que garantiza un aterrizaje perfecto…

 

 

Hay que reconocer que estos japoneses están en todo.


Fuente: Ounae, nopuedocreer, engadget