La campaña electoral es también un negocio en Estados Unidos. Rentable si el candidato llega a la Casa Blanca. No  tanto si pierde. Pero el dinero lo ponen otros. Miles de donantes pequeños y grandes que financian la carrera a la presidencia de Estados Unidos. No hay límite a esas aportaciones. Tampoco lo hay en la imaginación para recaudar más. La moda se viste de campaña.

La moda se moja. Abiertamente. Y si no,  que se lo pregunten a los diseñadores estadounidenses que  visten a la primera dama. Que se lo pregunten a un buen grupo de ellos que dan importantes cantidades de dinero para la campaña, que ponen además su diseño al servicio de la propaganda electoral. Sobre todo la demócrata. No hay más que echar un vistazo a esta web: https://store.barackobama.com/

Es una tienda online donde venden todo lo que se puede imaginar para hacer campaña, desde pins, camisetas o bolsos y tiene hasta colecciones. Es la “Runway to win” creada especificamente por diseñadores y artistas americanos que han querido hilar esfuerzos y marcar tendencia electoral. Vera Wang, Sarah Jessica Parker, Ricky Martin, Narciso Rodríguez, Marc Jacobs o Jason Wu están ahí. Algunos de sus diseños para Obama ya se han agotado. 

         

 

 

 

 

 

No es casualidad  tampoco que muchas de las marcas favoritas que luce Michele Obama han apoyado con dinero la campaña de su marido. Algunos ya lo hicieron en 2008 y otros se han sumado este año. Nombres como Michael Kors o Barbara Tfank forman parte de esta lista de diseñadores que se posicionan y financian.

La web de Romney también tiene su tienda y sus colecciones online pero no he encontrado nombres de la moda detrás. O por lo menos no aparecen. O no los he visto.  Echadle un vistazo y comparar http://store.mittromney.com/

Curiosa y sorprendente pareja de conveniencia la que forman moda y política ante unas elecciones. Está comprobado que un modelo lucido por la primera dama se dispara en ventas y genera mucho más negocio. Una buena combinación que da rentables resultados a un lado y a otro. No me imagino esto en una campaña electoral en España. O quizá todo termine por llegar. Quién sabe y lo mismo se ponen de moda las camisetas o los complementos diseñados para uno u otro candidato.

Michelle imprime estilo. Lo sabe y le saca partido. Aunque según su portavoz de campaña, “la primera dama cree que las mujeres deben llevar lo que les haga sentirse bien y cómodas. Ese es su criterio para elegir su ropa, no otras razones”.