Hay niños que no se divierten en los parques de atracciones. No me parece difícil de entender pero ayer me di cuenta de que hay padres que ni siquiera se lo plantean.  Anoche visitamos una de las “chupicientas ferias” que ponen por España en agosto. En este caso era un recinto grande de una localidad importante de la costa alicantina. Mis amigos se sorprendieron cuando dije que mi hijo de 4 años no se subía a la montaña rusa infantil. Expliqué que es muy prudente y que estaba segura de que a mitad de recorrido iba a pedir que le bajáramos de allí. Sentí que, de algún modo, pensaban que era una exagerada.

Para colmo los niños iban agarrados a una barra delantera como “gran elemento de protección” y sin cinturón de seguridad. Así que seré una exagerada pero aquello no me daba ninguna confianza y de hecho me hizo sentir muy insegura porque estoy convencida de que  tenía todas las licencias en orden. Mientras los otros niños gritaban, incluído un pequeñajo que viajaba solo con poco  más de tres años, mi hijo les miraba con cara de susto y dijo que prefería las camas elásticas. Buscando en internet  he encontrado uno de esos vídeos que tienen miles de visitas y comentarios hirientes. A mi me horroriza pero he comprobado que a mucha gente le hace gracia ver a un niño sufrir mientras su madre se parte de risa.


Una de mis amigas me dijo que yo le provoco el miedo; no lo sé, la verdad. Dicen los psicólogos que el miedo es lógico aunque no esté de moda y que si un niño siente temor no hay que ridiculizarlo ni siquiera cuando decide que no se sienta encima de las rodillas de un Rey Mago después de horas de espera. Mi hijo siempre ha sido prudente, desde muy pequeño. Ha necesitado su tiempo para bajar escaleras o para tirarse a la piscina, nada que ver con la inconsciente de Martina que no le teme a nada.  Si os soy sincera creo que ser precavido es un seguro de vida así que me da igual que sea el único niño que no se suba a la montaña rusa. La vida ya tiene suficientes emociones. Y dicho esto, evidentemente la mayoría de los niños se lo pasan genial en los parques de atracciones, yo fui una de ellas y sigo disfrutando. No os perdáis al “peque” de este vídeo al que sus padres le han construido una montaña rusa casera. Hay gente “pa tó”