Laidea me la dio un reportaje sobre el Día de los Difuntos emitido recientemente en Antena 3: entre todas las novedades funerarias un empresario del sector mostraba unpequeño dispositivo, una memoria USB con forma de ataúd para almacenar los recuerdosdel finado. Al “no me lo puedo creer” siguió el “¿cuántos más habrá como ése?” Y este es el resultado de mi búsqueda…


Empezaremos con un menú de comida rápida, esa de la que no conviene abusar pero que a veces apetece: De primero, una hamburguesa doble con su lechuga y su tomate, “como Dios manda”… La de 8GB cuesta 30 dólares.

Como las del Burger, las patatas fritas vienen en tres tamaños: pequeño-2GB,mediano-4GB y grande-8GB. Su precio, entre 7 y 14 dólares. 

Para beber, una cerveza fresquita y espumosa… en dos versiones: la botella de Heineken o la transparente, que nos permite ver el dorado líquido y cuesta solo 12 dólares… 

Para el postre, un poco de fruta, por aquello de cuidarnos un poquito: ¿una rodaja de sandía? Esta tiene un buen tamaño y es bastante apetecible, aunque se nos puede atragantar a la hora de pagar: 40 euros la de 8GB. 

Y para terminar, un dulce: un sabroso donut tan real que costará no hincarle el diente. Caben 4GB y cuesta 15 euros.


Los amantes de los animales pueden optar por estos perritos de comportamiento… un poco peculiar. 


Una vez conectados al ordenador parecerá como si… bueno, pues eso, que cuestan entre 6 y 10 dólares y son muy simpáticos. 
La temática erótica nos proporciona algunos ejemplares que no tienendesperdicio. Como este penedrive (sí, no me he equivocado) que no pienso describir. Solo diré de él que tiene capacidad para 2GB y cuesta unos 25 euros.
Con mucha más clase, este dispositivo de 8GB de auténtico diseño, que es en realidad un elegante y discreto juguete erótico: un vibrador que se carga vía USB. El Duet (hasta el nombre suena bien) viene en varios colores y cuesta unos 75 dólares.

 

Más para la clientela femenina: este me ha llamado especialmente la atención porque es artesanal. Un lápiz de memoria encajado en una barra de labios con un poquito de pegamento y algo de esmalte del mismo color y ¡listo!


Este otro también llama la atención, pero por su dudoso gusto: sí, es un tampón y sus creadores han sido tan ingeniosos que utilizan la misma denominación que se emplea para estos productos higiénicos: Regular para el de 1GB, Super para el de 8GB y Ultra para el de 16GB. Si eres tan desinhibida como para sacar uno de estos en la oficina, lo puedes encontrar aquí.
Y ya metidos en territorio friki, aquí va un escogido muestrario: ¿Qué me decís de este repugnante dedo ensangrentado? Recién cortado… tiene capacidad para 1GB y cuesta poco más de 3euros.

Sólo apto para macabros y satánicos: un anillo con forma de calavera, que esconde en su interior una memoria USB, de 2GB. La información aquí estará a salvo. ¿A quién se le ocurriría husmear en semejante esperpento?


Merecen también mención estas otras memorias USB, que se presentan como “joyas”, el colmo de la elegancia, del buen gusto y de la exquisitez… Sin comentarios.


He dejado para el final el Number 1: un USB de 2 GB que lleva incorporado… ¡un finlandés! 

 


 


Se llama Jerry Jalava y es un joven programador que un mal día chocó en su moto contra un ciervo y en la caída perdió uno de sus dedos. Le atendieron en el hospital de Helsinki y fue allí donde decidió sacar algo bueno del accidente.


El equipo médico le propuso incorporar un pequeño lápiz de memoria a la prótesis con la que iba a cubrir su anular y él aceptó. Una “brillante” idea que convirtió a Jerry en el primer hombre capaz de almacenar datos en la punta… de su dedo. ¡A ver quién lo supera!