Os invito a pasar un día que no olvidaréis fácilmente… Una jornada en la vida de dos tecnoadictos sin complejos ni sentido del ridículo. Aspirantes a protagonizar un capítulo de “Frikis por el Mundo”, llevan a rajatabla aquello del “ande yo caliente…”
Nuestra pareja ha planeado para hoy un día de playa, pero cualquiera sale a la calle con la que está cayendo: casi 40 grados a la sombra. Ella tiene la solución: la fanbrella, o lo que es lo mismo, un paraguas que incorpora un pequeño ventilador. Funciona con pilas y se activa desde el mango. Lo inventaron los chinos, pero se vende en Japón por el equivalente a unos 34 euros.


                                                    
                                                    
 Él ha optado por una veraniega vestimenta que también le permite ir fresco: ropa con ventiladores. Los dispositivos van unidos al tejido y funcionan con baterías o conectados a un USB. Eso si, tienen un inconveniente: favorecer, lo que se dice favorecer… pues no mucho…

Ya están en la playa… ¡Vaya, hoy es el día de los cuerpos esculturales! A ver quién es el guapo que muestra sus michelines entre tanta tableta de chocolate. Pues sí, nuestro amigo lo había previsto y se enfunda este musculoso pecho esculpido sin pasar por el gimnasio. Está fabricado con un tejido de algodón que se adapta perfectamente al cuerpo y se ofrece en distintas tonalidades.
Ella, por supuesto, no iba a ser menos. Si de llamar la atención se trata, no hay quien la gane. Y vaya si lo consigue con este original Bikini Pelotas de Playa, fabricado en PVC. La empresa que lo comercializa cuenta entre sus virtudes la de aumentar el tamaño pectoral sin pasar por el quirófano. Basta con hinchar las pelotas con más presión, soplando sobre las válvulas estratégicamente situadas y listo, ya tenemos a nuestra heroína convertida en una Scarlett Johanson cualquiera.

La vida les sonríe y deciden inmortalizar el momento, pero claro, de esta guisa, cualquiera le pide a al primer desconocido que se cruce en su camino que les haga la foto. No importa, tienen la solución. Por solo 30 euros, un práctico brazo alargador sitúa la cámara a casi un metro de distancia. ¡Perfecto!

Para las grandes ocasiones, los paisajes paradisíacos y los marcos incomparables, suelen llevar una cámara más profesional… eso sí, bien protegida con estas originales fundas. En distintos colores y tejidos, se adaptan perfectamente a la cámara y la resguardan de golpes e inclemencias. (¿No os recuerdan un poco a aquellos sombreritos que nuestras abuelas tejían para el papel higiénico?)

Concluida la jornada playera, la pareja emprende el regreso a casa. Pero por el camino… ¡Oh no, una urgencia, ese tipo de urgencia que provoca sudores y que algunos conocen como “plantar un pino”, “mandar un fax” o  “visitar al señor Roca”! No hay problema, estamos tratando con profesionales.  Con mucha tranquilidad, él extrae una bolsita que contiene… ¡un water de emergencia
La composición del kit  es simple: un trozo de cartón, una bolsa pequeña de plástico, unas pastillas “mágicas” y una bolsa grande de basura. Su funcionamiento es mejor verlo, no tiene desperdicio (es literal):




Pero hay ocasiones en las que -por el cambio de aguas, o por exceso de fibra, vaya usted a saber por qué-  el desastre es inevitable. Por eso nuestro hombre siempre lleva en el bolsillo ropa interior de emergencia, o sea, calzoncillos desechables comprimidos en pequeños y discretos paquetes. 

De nuevo en casa, toca barbacoa con los amigos. La pareja tenía reservada para este momento su última adquisición: una parrilla de bonito diseño, temperatura ajustable y recubrimiento antiadherente. Pero no es una parrilla cualquiera: se trata de una barbacoa con MP3 que incorpora en su base un reproductor para el iPod y dos altavoces. 

Buena música, buena compañía… El marco ideal para narrar a los amigos –una vez más- las batallitas vividas a lo largo y ancho de este mundo, con la ayuda del Scratch Map Poster. Originalmente, los continentes del mapa están en dorado, pero al rascar sobre los países o zonas visitadas, van apareciendo distintos colores y los nombres de las ciudades más relevantes. Mide 82 x 58 cm y cuesta 18,50 euros.

Todos estos gadgets existen y están a la venta. No son los imprescindibles de los que ya os he hablado, pero sí nos garantizan diversión y unas cuantas risas. ¿Alguien se atreve?


Fuentes: nopuedocreertecnoMagazinetaringa