La cuestión se nos plantea casi siempre al terminar el día, cuando nos enfrentamos al montoncito de ropa que nos ha acompañado durante todo el día: ¿a la lavadora o aguanta una puesta más? La respuesta se llama  “Bye, Bye, Lavandería”: Unas perchas que eliminan los olores de la ropa… sin gastar agua, electricidad, ni jabón. Algo que en estos tiempos, está muy cotizado.

Eso es al menos lo que asegura su creadora, la diseñadora británica Lisa Marie Bengtsson. Buscaba una forma de refrescar la ropa, una alternativa al lavado “porque sí” y  el resultado fue éste: una percha circular coronada en su parte superior  por una especie de cúpula transparente.

En su interior. guarda carbón activado con oxígeno, que absorbe el olor de la ropa  (el proceso debe ser similar al de las famosas plantillas devololor). Después de unas horas de “trabajo”, la percha habrá eliminado de nuestra vestimenta los “recuerdos” que suelen dejar el humo del tabaco, o la comida en ese pequeño restaurante que cocina tan bien a la brasa.

 

 

 

Pero que quede claro que no eliminan las manchas, ni las bacterias, ni proporcionan esa limpieza profunda que toda prenda necesita de vez en cuando. Para eso, sigue siendo imprescindible una buena lavadora.

 

 

De momento, las “Bye, Bye, Lavadora” no están a la venta y no está claro que lleguen a comercializarse, aunque a más de uno le vendría bien. Los que utilizáis el metro en hora punta, sabéis de lo que estoy hablando.