No, no es fácil ser original.  En el mercado encontramos todo tipo de fundas para “vestir” el iPhone, algunas realmente delirantes. Pero si queremos dar un toque de distinción a nuestro dispositivo, ésta es mi apuesta: una funda completamente artesanal.

 

 

Se trata de una funda bordada a punto de cruz, una labor que se ha puesto de moda y que -según dicen- tiene excelentes propiedades relajantes. No hace falta ser un experto en las labores de aguja. Las explicaciones -paso a paso- están tan claras que es muy difícil perderse.

 

 

 

 

Todo lo que necesitamos está en este kit que incluye una funda rígida con orificios para bordar sobre ella el punto de cruz, lana de siete colores, un enhebrador y 11 patrones con diseños diferentes.

 

 

Y esta la principal baza de esta carcasa, porque las posibilidades son infinitas: basta con dejar volar la imaginación para crear nuestros propios diseños. En Internet podemos encontrar incluso algunos programas que elaboran patrones a partir de fotografías, en unos sencillos pasos:

Ya lo estoy viendo: la foto de la boda, la comunión del niño… no sigo.