¿Saturados de la información sobre las elecciones USA? Bueno, queda ya poquito, como le dijo su madre a Abigail, esa niña de 4 años que rompió a llorar, cansada de oir en la radio del coche  las noticias sobre Obama y Romney. Calma. Esto va de esas otras cosas que sorprenden a quien no ha nacido ni crecido en este inmenso país. Cosas que pueden influir en el resultado del 6-N más de lo que parece.

1. El estado emocional del votante cuenta. Lo he leído en un artículo que cita estudios serios de universidades prestigiosas que han analizado cómo influye el humor y los sentimientos el día de las elecciones. En el condado de Franklin, (en Ohio,estado decisivo por el que Obama y Romney beben los vientos), parece seguro que gana Obama. La razón, el equipo local de fútbol americano venció a su rival en el último partido. Los sociólogos han comprobado que cada vez que esto ocurre en vísperas de unas elecciones, los votantes se inclinan por el presidente del momento. Digamos que relacionan, a su manera, esa buena racha con quien ocupa la Casa Blanca.

2. No sólo el estado de ánimo. Influyen también cosas tan aparentemente banales como el diseño de las papeletas o cuál sea el colegio electoral. Se elige al presidente de Estados Unidos y también a otros candidatos y se vota por otras cosas, leyes o normas locales, diferentes según cada estado. Son las famosas “Questions”. Desde la legalización de la marihuana, a la número 6 de Maryland, que por ejemplo,  pregunta sobre el matrimonio entre homosexuales. Los expertos creen que si el colegio electoral es una iglesia puede inclinar al no….o quién sabe, quizá ese entorno conmueva al votante y le vuelva más comprensivo y tolerante.

3. El estudio concluye que las elecciones hablan del grado de satisfacción general de la gente. Y en unas tan reñidas como éstas, cualquier detalle importa. Veremos.

4. En Estados Unidos no hay jornada de reflexión. Se busca el voto hasta la mismísma urna. Los voluntarios trabajan convenciendo a indecisos y les facilitan el transporte al colegio electoral a todo aquel que tenga dificultades para hacerlo. Cualquier esfuerzo de última hora suma.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

5. La propaganada electoral está también en las casas de la gente, en sus jardines, coches…No hay pudor en publicar abiertamente a quién se va a votar. Estos días los carteles electorales forman parte del paisaje de los barrios. Están en las ventanas, en las puertas, en la ropa. Fuera complejos. Esto es una democracia.  

 6. En muchos estados, no es necesario un carnet para comprobar la identidad antes de depositar el voto. Vale con decir el nombre y el domicilio y ver que está en la lista de registrados. Polémicas han sido las leyes de 14 estados para luchar contra posibles fraudes. Promovidas por gobernadores republicanos obligan a tener un carnet con foto. Las críticas denuncian que perjudican a las minorías, con menos facilidades para acceder a un permiso de conducir o un pasaporte. En Estados Unidos, no existe el DNI.

                  

 

 

 

 

 

7. Los candidatos no siguen la noche electoral desde las sedes de los partidos en Washington. Obama lo hará en Chicago. Romney en Boston. Las sedes políticas son oficinas que coordinan los comités nacionales de los demócratas o de los republicanos. No tienen ni el peso, ni la representatividad ni el poder que en España. Los candidatos no se deben a los partidos.

8. El día de las elecciones es también una excusa como cualquier otra para hacer negocio. Tiendas y grandes superficies se apuntan al “Election Day Sale” con importantes descuentos. Hay que mover la economía. Y más. En DC, los estudios de yoga dan clases gratis por ser el día que es, para relajarse y…¿atraer nuevos clientes?.

9. La democracia es una fiesta. Y se nota esa noche. Bares y restaurantes se apuntan a la cita. Ofrecen menús y bebidas para la ocasión, grandes pantallas para seguir los resultados.  En varios, si vas con la pegatina de “I voted” te invitan a una bebida. Una manera más de promover la participación.  Otros han puesto el nombre de cada uno de los ocho “swing states” a sus cóckteles especiales. La “happy hour” se alarga. Se bebe en nombre de la democracia. Cheers!

10. El día de las elecciones siempre es el primer martes después del primer lunes de noviembre. Laborable. La vida sigue. La democracia también.

PD: Sandy pasó por Washington DC con mucha lluvia y rachas de viento que impresionaban por su fuerza y sonido. Pero no dejó ni mucho menos un rastro tan destructivo como en Nueva York y Nueva Jersey.