Esto se pone emocionante. Sólo queda el tercer y último debate Obama-Romney. Estamos en la cuenta atrás. Uno y otro se afanan para convencer a los indecisos, a quienes inclinarán la balanza. Pero hay muuuuchos más que se esfuerzan para que la democracia funcione en este inmenso país. Algunos no son ni democrátas, ni republicanos, ni siquiera estadounidenses, pero eso no importa.

Lo que cuenta es la voluntad y las ganas de contribuir al proceso electoral. De animar a la gente para que se registre y vote. En esto los partidos no hacen distinciones, si quieres ayudar, “welcome”.  Es muy fácil, sólo hay que ir  sus webs, clicar en “volunteer”, dar los datos y esperar a que digan qué puedes hacer por ellos y por el partido. Lo hizo Georgina, una amiga británica para más señas y sin derecho al voto en Estados Unidos. Está viviendo en DC  por unos años y decidió meterse en campaña.

Los demócratas le encargaron estar en una mesa informativa en una biblioteca pública de Virgina uno de los “swing states”. Y no era sólo para pedir el voto por Obama. Tenía que informar a la gente sobre cómo y dónde registrarse para poder votar el 6-N.

Registrarse en Estados Unidos es empadronarse. Formar parte del censo de una ciudad o de un pueblo. Estás registrado, puedes votar. Como en España pensareis, si y no. Es un trámite que, como todos, da pereza y no se ve nunca el momento de hacer. Es un trámite que a muchos se les olvida, acostumbrados a cambiar de ciudad o de estado con frecuencia.

Así que mi amiga se dedicó a ayudar a aquellos votantes demócratas que no tenían muy claro cómo y dónde registrarse. Algunos  incluso se ofrecían a llevarles en coche a la oficina para que lo hicieran. Otros van puerta por puerta- Georgina también lo hizo- convenciendo a los vecinos de que voten por su candidato, de que participen y si tienen problemas para trasladarse al colegio electoral el mismo día de las elecciones, los voluntarios  les facilitan el transporte. Lo importante es votar en un país donde la abstención es considerable (42% en 2008). No me imagino ese voluntariado en España, sinceramente. Creo que no nos fiaríamos.

Tampoco estamos acostumbrados a que el mismo día de las elecciones presidenciales, se voten además otros asuntos. Desde por un gobernador o incluso por el contenido de  una norma. En la misma papeleta preguntan por si Obama o Romney y a continuación si estás a favor, por ejemplo, de que se recojan las basuras una vez por semana el nombre del sherif o del senador local. Y en función del resultado, se aprueba esa media u otra. Digamos que aprovechan la oportunidad para otras elecciones o referendos, dependiendo de los estados y de los condados. Así que hay las papeletas que llevan su tiempo para rellenar.Algunas tantos que hay quien no las completa porque o no sabe qué contestar o porque se le ha pasado alguna de las preguntas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Practican la democracia desde niños. Como en el cole. Cada año hay elecciones a presidente, vicepresidente, tesorero…y los alumnos se presentan, elaboran su propia campaña, inventan su eslogan, hacen sus posters pidiendo el voto…y hasta sus discursos para convencer a sus compañeros. Es realmente una experiencia. El día de los “mítines”, los padres están invitados. Y como en toda elección, los que ganan se sienten triunfadores y los que pierden sacan conclusiones mientras digieren el disgusto.

 

Por cierto que en Estados Unidos, no existe el documento nacional de identidad. No hay. O tienes un carnet de conducir, o un pasaporte -muchos tampoco porque no salen de su inmenso país- o si no, el “social security number”que viene a ser la  “identificación fiscal” para pagar impuestos. Dicen que lo de no tener DNI viene de la herencia anglosajona de considerar un “abuso” por parte del Estado hacia el ciudadano, de querer tenerlo “controlado”. Una especie de  injerencia en la sacrosanta libertad individual . Curioso ¿no?