¡Funciona,doy fe! Lo había visto en algunas páginas de Internet y me sonaba un poco a bluff: ¿una lata de cerveza para ampliar la señal wifi del router? Eso tenía que verlo, comprobarlo con mis propios ojos, y sí, funciona. Si tenéis problemas con la señal de vuestro modem inalámbrico y os animáis a probar este truco, aquí tenéis las instrucciones:

Primero,reunir los materiales, muy sencillo: necesitamos una lata vacía (vale cualquiera, pero las de cerveza fresquita van genial), un cutter, unas tijeras y un adhesivo (en masilla o en cinta).


Empezaremos por lavar bien la lata, es importante que no queden residuos en su interior (de ahí lo de la buena cerveza, no suele quedar ni una gota).

Retiramos la anilla (si eres manitas, la puedes reservar para hacer manualidades, hay auténticas “maravillas”…)

Con sumo cuidado cortamos con el cutter la base de la lata (lo que viene siendo el culo de la misma). Parece sencillo, pero hay que tener buen pulso (ojo con la graduación de la “birra”).

A continuación, repetimos la operación con la parte superior de la lata, pero dejaremos unos centímetros sin cortar, justo en la parte más cercana al agujero. Enseguida veréis por qué.

Con unas tijeras cortaremos la lata por la mitad justo en la parte o puesta al tramo que hemos dejado sin cortar.

Después abriremos la lata y trataremos de moldearla para que quede extendida, con cuidado para que no se deforme.

Y el último paso: colocamos el adhesivo junto al agujero, introducimos por éste la antena del router y ¡listo! Ya tenemos nuestro amplificador de señal.





Por si no os ha quedado claro, aquí tenéis el proceso completo en vídeo:

Y ahora la explicación: La lata no aumenta la potencia de la señal, lo que hace es redireccionarla: el metal la hace rebotar en la dirección que queramos, por eso es importante no colocar el ordenador detrás del router “tuneado”, porque allí la señal será más débil (que todo hay que decirlo).