Hola chicas. Lo confieso. La idea del post surgió cuando vi un reportaje televisivo que hablaba de las canciones del verano. Impactado quedé al comprobar el antes y el después de María Jesús, la del acordeón y los pajaritos.

¡Jesús! Conserva ese punto “pelín” hortera pero la mujer envejece bien. A mi me lo parece. Su aspecto ha cambiado lo mismo que su vida y no todos pueden decir lo mismo. ¡Pones una foto de los 80, otra de este verano, le das una pasadita por el “photoshop” y clavadas!

Anda la buena María Jesús tocando el “pajaritos por aquí, pajaritos por allá” en los chiringuitos “made in Inserso” de Benidorm.
Busqué entre el público para encontrar alguna sorpresa en forma de cara conocida pero no hubo suerte. Ya me imaginaba yo a nuestros “presis” en bermudas, haciendo el gesto del “pio, pio” y lanzando los trastos a Puri la del viaje organizado de Medina de Rioseco.
Uno, -Felipe-, tirando a orondo. Otro, -Aznar-, con el pantalón a la altura del ombligo al más puro estilo Don Manuel-, y el otro,- ZP-, corriendo por la playa con paso de pato torpe y “agotao”. ¡Qué horror!
Y en esas andaba cuando me dio por rastrear en la memoria porque, – digo yo-, estos chicos habrán tenido pasado. Y seguramente mejor.
Manos a la obra. 




Lo primero que me encontré fue la estilizada figura de González en aquellos años donde sonaba el estribillo de : “Robert Redford y Paul Newman son los guapos en el cine. Y en la España de las urnas, el Adolfo y el Felipe…” ¡Qué tiempos!

Después me encontré al cachas de Valladolid nacido en Madrid. “Chocolatinas” Aznar le llaman.



O le llamaban más bien, porque que al Intruso le conste no hemos vuelto a ver sus pectorales después de la época dorada del profesor Lombao.

¿Y del tercero qué decir?. Pues que el deporte no parece el fuerte de quien ejerce de ministro de Deportes. ZP tiene percha pero no se la trabaja. Lástima.



Pero que no sufrá el leonés nacido en Valladolid, siempre hay alguien para comparar. Para lo bueno y para lo malo. Lo peor es compararse con la del acordeón que lo lleva con mucha dignidad. ¿Y lo mejor? Basta echar un vistazo a la foto del independentista Laporta. “Barrigas beach” no se corta. Deben sobrarle unos 20 kilos pero él a lo suyo. Disfruta de los placeres más mundanos puro en boca, champán francés en mano y tripa estilo Oliver Hardy. Él tan catalán, perdón tan antiespañol, y bebiendo Möet& Chandón. ¿Qué pensarán en San Sadurní de Noya?


 


Claro, que me miro al espejo y no queda otra. ¡Cómo hemos cambiado, me digo!