Sí, de acuerdo, es un problema grave. La basura electrónica crece a un ritmo tres veces mayor que la orgánica: en todo el mundo, se generan unas 50 toneladas anuales. 

Pero como siempre hay alguien conla capacidad de encontrar belleza en los paisajes más sombríos, he recogido aquí algunas de las obras de arte más curiosas realizadas con desperdicios electrónicos.
La inquietante fotografía es del madrileñoDaniel Canogar, uno de los artistas españoles con más presencia internacional en el panorama de las artes plásticas. Atraído desde niño por la basura, utilizó los vertederos de las grandes ciudades para una de sus obras más llamativas: situó cuerpos desnudos entre montañas de cables, aparatos de hardware y objetos tecnológicos.
El resultado es una serie de grandes murales fotográficos que expuso en 2005 bajo el título Otras Geologías”.


El polaco Marek Tomasik, artista gráfico, escultor y actor callejero, ha empleado 3 años en realizar esta espectacular instalación utilizando únicamente materiales reciclados de ordenadores antiguos y desechos electrónicos. El resultado  visto en 3D, es impresionante.

El artista ha llevado su pasión por el reciclaje a su propia indumentaria: así “luce” con una de sus últimas creaciones, un traje realizado con piezas de teclado. No se puede negar que es original y muy apropiado para asistir -por ejemplo- a la presentación del último libro de algún conocido director de periódico…


Igualmente llamativo el proyecto de graduación de un estudiante de la Escuela de Arte de Boston: Rob Pettit  utilizó centenares de teléfonos móviles antiguos para sus composiciones.

Sencillas espirales con las que pretende denunciar a dependencia cada vez mayor del hombre de estos dispositivos que tan dañinos acaban resultando para el medio ambiente.
Por cierto, algunas siguen a la venta por… ¡5000 dólares!


Con menos repercusión internacional, artistas como el mexicano Gerardo Palacios Martínez, utilizan las piezas más pequeñas de los electrodomésticos desechados para convertirlas en simpáticas esculturas con forma de animal.
Como éstos, circulan por la red innumerables ejemplos de ingeniosas figuras en las que se han empleado todo tipo de piezas minúsculas. Parece que las posibilidades son infinitas.
¿No os recuerdan un poco a aquellas manualidades que hacíamos de niños con botones?


Una muestra más de la vena creativa que inspira la chatarra electrónica, la obra de Gabriel Dishaw, un norteamericano de 30 años apasionado del reciclaje, que rinde homenaje a Nike. 

Con placas, piezas de máquinas de escribir, chips, conectores de alimentación y otros componentes, fabrica réplicas de los modelos más populares de la marca deportiva. Emplea casi tres semanas en fabricar cada uno de estos prototipos, que expone en su propia página web

Y para terminar, me pongo medio culta para citar a Andy Warhol: “El arte es lo que dejas salir” ¿Alguien se anima?