En mi anterior post quedó claro que el orgasmo es un buen aliado para quedarse embarazada pero y qué ocurre con la postura. ¿Hay alguna posición que ayude a conseguir un embarazo? Ya os adelanto que he escuchado todo tipo de argumentos peregrinos para avalar teorías muy, muy originales…

Hablando con amigas más de una vez he escuchado comentarios del tipo: “Cuando acabéis tú te quedas tumbadita un rato para ponérselo fácil a los espermatozoides y que lleguen a su destino”. 
Hay quien aporta razonamientos más científicos: “Lo mejor es poner las piernas para arriba con el culo separado del colchón y las manos en los riñones. La postura del jamón  no falla”. Y hay incluso quien le aporta un toque deportivo: “que no, que lo mejor es hacer la bicicleta con las piernas en alto”… El tema da para mucho y os aseguro que es estresante así que vamos a intentar relajarnos y echarle humor. Esta parodia me hizo reir en su día…



Está claro que son consejos dados desde la buena voluntad pero lo cierto es que no he encontrado ningún estudio científico que avale que estas recetas caseras tengan, como diría Arguiñano, algún fundamento. Lo único demostrado es que una mujer fértil puede quedarse embarazada en cualquier postura y que algunas podrían favorecer más la llegada del espermatozoide hasta el óvulo. 
Postura sexual: el misionero
Aunque sólo sea por cuestión de la fuerza de la gravedad. Por ejemplo la del misionero, vamos la de toda la vida, que los sexólogos recomiendan porque la penetración es más profunda.


No se trata de ser acróbatas sexuales pero en segunda posición, nunca mejor dicho, se recomienda la postura de la carretilla que no voy a explicar porque la podéis imaginar. 
Posturas sexuales: el arado

También aconsejan la modalidad del arado que tampoco explico porque está clara viendo la ilustración. Pero si queréis más información estos dibujitos tan estupendos aparecen en una página muy interesante sobre mejores posturas para quedar embarazada y si os apetece probar otras alternativas propongo el yoga. Sorprende el control que tienen del cuerpo y nunca es demasiado tarde para probar posturas de yoga que ayudan a mejorar la fertilidad.